sábado, 6 de febrero de 2016

EL SEMBRADOR



Colón y primeros tripulantes pisan tierra del nuevo continente por primera vez. 



l Descubrimiento de América
Conferencia del  Pbro. Pablo Cabrera, leída el 11 de octubre de  1900 en el Local de la Sociedad Unión y Progreso.- Córdoba.  (Los Principios 13 de octubre de 1900 )
  Todas las empresas descubridoras del mundo llevadas a cabo por España y  Portugal a fines del S. XV y primer tercio del siguiente siglo, fueron realizadas bajo la inspiración de la Fe. 
…Fue dilatar el Imperio de Jesucristo, hacer que el mayor número de almas participara de los beneficios de la Cruz.
    Vasco de Gama, Alburquerque, Magallanes, Elcano, Figueira, Correa, obedecieron a aquel impulso.
    Terminada esta Cruzada Cristiana deseaba proseguirla en el mundo y extender hasta los últimos confines del orbe, el Imperio de Jesucristo. Tal fue el OBJETO PRINCIPAL en los grandes viajes marítimos del S. XV y XVI… Sin descuidar las ventajas de orden comercial, los intereses del linaje económico.
   Colón, su autor, ocupa un sitio aparte en la serie de inmortales. Su nombre de por sí expresaba sus destinos : Cristóforo, Christum ferens, portador de Cristo a través de nuevos mares y de nuevas tierras.
… la nave tripulada por él lleva el nombre de Santa María. En lo alto de los mástiles flamea la enseña de Castilla, el estandarte de la Cruz.
Descubre la primera tierra y con solemnidad religiosa se posesiona de ella, EN NOMBRE DE JESUCRISTO Y DE LOS REYES DE LEON Y DE CASTILLA, trueca el nombre de la misma por el de Isla de San Salvador. ……
…Cuando traza su carta geográfica, vacía en ella, en cierto modo, todo el Calendario Cristiano.
 Luis Veuillot, dijo: ”…el ideal fue más religioso que político…”
  Cabrera termina su discurso diciendo: He ahí pues señores, la obra de Colón en orden a sus consecuencias de carácter material, social y político: que las de linaje moral, las trascendentales aún, se concentran, como en hermosa síntesis, en estas célebres palabras de Calcaño : “Cristóbal Colón, dio la civilización de la Cruz a un hemisferio, y un hemisferio a la civilización de la Cruz. …. 
Extraído de la Conferencia, publicada abajo. En la Sociedad Unión y Progreso.



de La Tribuna-Cdba.22-6-1928 "Disipar la "leyenda negra" es gloria de Mons. Cabrera.
 Se rindió un merecido homenaje " (En Primera página y gran tamaño de letras  en negro)




                 (...)                                       LA OBRA DE ESPAÑA, OBRA DE CATOLICISMO
Yo debiera demostraros ahora que la obra de España fue, antes que todo, obra de catolicismo. No es necesario. Aquí está el hecho, colosal. Al siglo de empezada la conquista, América era virtualmente cristiana.
La Cruz señoreaba, con el pendón de Castilla, las vastísimas regiones que se extienden de Méjico a la Patagonia; cesaban los sacrificios humanos y las supersticiones horrendas; templos magníficos cobijaban bajo sus bóvedas a aquellos pueblos, antes bárbaros, y germinaban en nuevos y dilatados países las virtudes del Evangelio. Jesucristo había triplicado su reino en la tierra.
Porque España fue un Estado misionero antes que conquistador. Si utilizó la espada fue para que, sin violencia, pasara triunfante la Cruz. La tónica de la conquista la daba Isabel la Católica, cuando a la hora de su muerte dictaba al escribano real estas palabras: Nuestra principal intención fue de procurar atraer a los pueblos de las (de las Indias) e los convertir a Nuestra santa fe católica. La daba Carlos V cuando, al despedir a los Prelados de Panamá y Cartagena, les decía: Mirad que os he echado aquellas ánimas a cuestas; parad mientes que deis cuenta dellas a Dios, y me descarguéis a mí. La dieron todos los Monarcas en frases  que suscribiría el más ardoroso misionero de nuestra fe. La daban las leyes de Indias, cuyo pensamiento oscila entre estas dos grandes preocupaciones: la enseñanza del cristianismo y la defensa de los aborígenes.
España mandó a América lo más selecto de sus misioneros. Franciscanos, Dominicos, Agustinos, Jesuitas, acá enviaron hombres de talla y de fama europea. Los nombres de Fray Juan de Gaona, una de las primeras glorias de la iglesia americana; de Fray Francisco de Bustamante, uno de los grandes predicadores de su tiempo; Fray Alonso de Veracruz, teólogo eminente; todos ellos eran de alto abolengo, o por la sangre o por las letras, y dejaban una Europa que les hubiera levantado sobre las alas de la fama.
Los mismos conquistadores se distinguieron tanto por su genio militar como por su alma de apóstoles. Pizarro, que funda la ciudad de Cuzco en acrecentamiento de nuestra sancta fe católica; Balboa, que al descubrir el Pacífico, que no habían visto ojos de hombre blanco, desde las alturas andinas, hinca su rodillas y bendice a Jesucristo y a su Madre y espera para Dios la conquista de aquellas tierras y mares; Menéndez de Avilés, el conquistador de la Florida, que promete emplear todo lo que fuere y tuviere para meter el Evangelio en aquellas tierras, y otros cien, no hicieron más que seguir el espíritu de Colón al desembarcar por vez primera en San Salvador: Yo –dice el Almirante–, porque nos tuvieran mucha amistad, porque conocí que era gente que mejor se convertiría a nuestra Santa Fe con amor que no por fuerza, les di unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo.
La misma nomenclatura de ciudades y comarcas, con la que se formaría un extenso santoral; las sumas enormes que al erario español costaron las misiones y que el P. Bayle hace montar, en tres siglos, a seiscientos millones de pesetas; esta devoción profunda de América a la Madre de Dios, en especial bajo la advocación de Guadalupe, trasplantada de la diócesis de Toledo a las Américas por los conquistadores extremeños; y –qué más– esta tenacidad con que la América española, desde Méjico, la mártir, hasta e Cabo de Hornos, sostiene la vieja fe contra la tiranía y las sectas, por encima del huracán del laicismo racionalista, qué otra cosa es más que argumento invicto de que la forma sustancial de la obra de España en América fue la fe católica Arrancadla de España y América, y no digo que nos quedamos sin la llave de nuestra historia, acá y allá, sino que nos falta hasta el secreto del descubrimiento del Nuevo Mundo, que arrancó de los ignotos mares España, misionera antes que conquistadora, en el pensamiento político del Estado.
Y faltará el secreto de la raza, de la hispanidad, que, o es palabra vacía, o es la síntesis de todos los valores espirituales que, con el catolicismo, forman el patrimonio de los pueblos hispanoamericanos.
América es obra nuestra; esta obra es esencialmente de catolicismo. Luego hay relación de igualdad entre raza o hispanidad y catolicismo. Vamos a señalar las orientaciones viables en el sentido de formación de espíritu de hispanidad. Pero antes respondamos a algunos…
 Parte del discurso del Cardenal Primado de España I. Goma y Tomás en el XXXII Congreso Eucarístico Internacional el 12 de octubre 1934

(…)
Y de ese copón y de esas hostias, que son la carne viva y adorable de Nuestro Señor Jesucristo, se alza esta oración:
  Señor, Dios de los ejércitos, pero también Príncipe de Paz, mira lo que está pasando en la tierra. Y por la plegaria de las esposas que oyen con espanto los clarines, convocando una nueva clase; y por el llanto sin culpa de los huérfanos; y por el sagrado heroísmo de los campos de batalla; y por la desolación de los heridos, abandonados en los bosques profundos de nuestra América; y por la sed de los agonizantes;  por la contrición de los que ven llegar las sombras de su última noche; y por la esperanza de los que ven encenderse al morir las verdades eternas; y por el último grito que es a veces la primera oración del soldado que muere; y por la gracia bautismal de los 107.000 niños cuyos padres hemos oído vuestra palabra dejad a los niños que vengan a mí y los hemos empujado a vuestros brazos; y por las 400.000 comuniones de hombres, a la medianoche, y por las misas de estos 1.000 sacerdotes venidos de toda la tierra; y por las manos doblemente consagradas de estos doscientos obispos; y por la ardiente devoción de vuestros cardenales; y por la piedad del Papa, que ha querido aumentar vuestra gloria con magnificencia de rey; y por la dulzura de Vuestra Madre, a quien invocamos Reina de la Paz; y de nuevo por el dolor de todas las madres, que pierden sus hijos en la guerra; y por la sangre de Cristo, que llena este inmenso copón de Buenos Aires, os imploramos la paz para nuestra América, la paz para España, la paz para el mundo inquieto y triste.
 Pero la paz que pedimos no es solamente la cesación de las batallas.
 Recordemos las palabras de Jesús cuando lloró ante las puertas de Jerusalén: Si a lo menos conocieras lo que haría tu paz…Pero estas cosas están ahora ocultas a tus ojos.
 Ahora no, Señor; ahora hemos visto; ahora sabemos dónde está la paz.
 El instinto secreto de una raza que, a pesar de sus prevaricaciones, sigue siendo íntimamente católico, nos ha advertido en estos días del Congreso Eucarístico dónde está la fuente de la paz.
 Como el torrente del profeta Ezequiel, cuyas aguas endulzaban el mar, porque nacían a la puerta del Santuario, la fuente de la paz para los pueblos y para los soldados, para los espíritus y para los corazones, está en el copón de la Eucaristía.
   Y Buenos Aires ya lo ha descubierto en esta suprema jornada, y puede exclamar, como la esposa del Cantar de los Cantares:
      Yo soy a sus ojos la que ha encontrado la paz.
Por el Primado de España,Cardenal Gomá y Tomás
                                                                                   Buenos Aires, octubre 12 de 1934.

 Discursos pronunciados en el Teatro Colón, en presencia del Cardenal Pacelli, Legado a Latere del Vaticano; del Excmo. Presidente de la Nación Argentina Don Agustín P. Justo; de los Cardenales Cerejeira, Hlong, Verdier, Leme; del Primado de España, actual Cardenal Gomá y Tomás; del Primado de la Argentina, actual Cardenal Copello; en la brillante asamblea de la inolvidable noche del 12 de octubre de 1934
El sentido de la Conquista de América por Vicente SIerra             
. 103 …Importa por eso mismo, comprender que no hay que dar a la relajación de los misioneros más importancia de la que en realidad tuvo en los hechos. Así como en el epistolario de Indias es difícil encontrar carta de religioso que esté de acuerdo con los procedimientos y la conducta de los gobernantes civiles o militares, así es rara la carta de éstos que no eran religiosos. Unidos en un fin común al Imperio, separaba a ambos grupos la estimación que cada parte hacía de sus propias funciones. Así, cuando se habla del mal trato dado a los indios no debe perderse de vista quién hace la denuncia, como que al hacerla respondía cada cual a la mentalidad propia de su época, y en aquel entonces, un obrero de la cadena Ford, unido a la coyunda del trabajo sistematizado, hubiera sido tan digno de conmiseración como la que merecían quienes eran enviados por la justicia a remar en galeras. La verdad es que el mal tratamiento dado a los indios por los españoles en el Perú no pudo ser nunca peor a la esclavitud misma en que esos naturales vivían bajo el régimen de los Incas. Si a un turista británico, sentimental, filantrópico, miembro de varias ligas antialcohólicas y protectoras de animales, le dijeran que pasear en Asia en carritos tirados por seres humanos hubiera sido, de producirse en América del siglo XVI, siempre que el que la tirara fuera un indio  -pues de ser español no había leyes para protegerlo- considerado como un caso de inicua explotación de los naturales, confesaría que, evidentemente, España y la religión papista son atrasadas y hasta enemigas del turismo.
 p.186  ….conviene destacar, sobre todo en obsequio de la detención de ciertas corrientes políticas indianistas, que la llegada de los españoles a América significó una verdadera liberación para muchas razas, que tanto en el Norte como en el Sur, permanecían en las condiciones más miserables, sojuzgadas por los conquistadores indios de razas más fuertes. Fueron esas razas esclavizadas los mejores aliados  de los conquistadores. En tal sentido, los Incas no se distinguieron por sus sentimientos indianistas, y cuando conquistaban imponían hasta su lengua. Casi todos los cronistas de la conquista del Perú, entre ellos Cieza de León y Garcilaso, destacan que los encargados de enseñar la lengua de los Incas se metían para ello entre las tribus vecindad cumpliendo, simultáneamente, funciones de vigilancia, y que para destruir las costumbres propias, los Incas trasladaban grupos de vencidos desde sus tierras a los puntos más lejanos del imperio. En virtud de este procedimiento es que los aymaras, de origen cuzqueño, pasaron a ocupar las vecindades del lago Titicaca y como muchos collas fueron enviados a Arequipa. Se produjo de tal forma, por métodos nada idílicos –a pesar de que los indianistas creen, que antes de la conquista fueron estas tierras un mundo de idilio- una expansión inusitada de la lengua de los vencedores, a lo que hubo de contribuir España por la necesidad de buscar el camino más fácil para poder convertir a los indios.
  Hace lo que hicieron los Incas, o sea, enseñar a los indios la lengua del vencedor fue en algún momento idea que se abrió campo en España, pero que se tardó poco en reconocer como imposible. Se adoptó, finalmente, el camino más fácil, que era del de difundir la lengua general del Perú, y abrir cátedras para que los misioneros aprendieran esa y las demás lenguas de los naturales,…..
(Subrayado para  resaltar la coincidencia en la aplicación del mismo método que aplicaban ya  los "originarios" y luego se repite en Argentina, para despoblar regiones ambicionadas, por medio de guerras; de inmigraciones, de emigraciones (estudiantiles, de trabajadores. para debilitar la nacionalidad, la individualidad) 
de Juan C. Vera Vallejo, Pbro. ante su tumba. "...Era la tierra heroica de nuestros padres que él descubriera y sacara de las sombras a la luz, la tierra legendaria de los Incas conquistada con la sangre y las instituciones de un pueblo tan grande como la raza hispana y reconquistada de nuevo para la libertad y para el porvenir del mundo, por la valentía y el heroísmo de sus hijos; era la tierra del Paraguay, del antiguo Tucumán y del Río de la Plata que el doctor Cabrera fue amojonando y delineando en sus escritos para trazarnos el itinerario de los bravos conquistadores y las huellas de los primeros misioneros; para señalarnos el lugar y la época del primer altar levantado por un fraile mercedario hace cuatro siglos en las selvas perfumadas de Jujuy; para seguirlo al franciscano Bolaños y a San Francisco Solano en sus correrías de apóstoles por los ríos del Paraguay y a lo largo del antiguo Tucumán; para presenciar con don Jerónimo Luis de Cabrera en la margen derecha del río Sequía la fundación de esta Córdoba de la Nueva Andalucía y hacernos asistir después a todos al desenvolvimiento de su vida religiosa, política y cultural. Pudo así señalarnos el abolengo de sus pobladores y delinearnos el trazado de sus solares, contarnos las leyendas de sus hijos, las reyertas de sus cabildeos y los conflictos de sus gobernadores y de sus ilustres obispos; y destacarnos especialmente desde su origen toda la crónica y la tradición de gloria que significan la fundación y la historia cultural de ese foco de luz, alzado sobre las tinieblas de la barbarie y del coloniaje, que se llamó la Casa de Trejo



la ilustración  inferior obra del jesuita Florian Paucke, del natural. 
Así era la gran civilización encontrada y destruida por los españoles! La foto del canibalismo no es de acá pero da lo mismo; esta barbarie existía ya en el nuevo continente. Y a eso volvemos rápidamente, con el aquelarre de las Piqueteras, la libertad sexual en todo sentido ...estimulado por la nueva iglesia, financiados por los políticos.
..
de LA NACIÓN-30-1-1936- "Era para la Iglesia y la cultura argentina una venerable reliquia."... "Conoció minuciosamente las existencias de los archivos, y esclareció así muchos puntos oscuros de nuestros orígenes con su visión sagaz de los problemas históricos y su severa disciplina para el estudio de los documentos."..."sino porque en conjunto, como dijera en cierta oportunidad su crítico, el dr. Martínez Paz, concebía la historia como obra de creación, aunando a la más inflexible justeza crítica, una gran riqueza de imaginación, visible en la manera de descubrir en los fenómenos, ocultas correspondencias y de infundir el movimiento de la vida a sus metódicas reconstrucciones."..."ha vivido este incansable evocador de un pasado lejano y obscuro, enriqueciendo la ciencia americana con aportaciones inestimables y dando el ejemplo perdurable de una vida consagrada a la Religión, a la Patria y la Verdadera Sabiduría."
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COSTA RICA DEFIENDE LA OBRA COLONIZADORA DE ESPAÑA
Basta de leyenda negra contra la Nación que dio absolutamente todo, su espíritu y su   carne, por sus colonias

SEDE DE LAS NACIONES UNIDAS (Nueva York).- El doctor Gonzalo Ortiz Martín, de Costa Rica, ha defendido a España ante la Asamblea General contra los ataques de Rusia y otras delegaciones.
“Nosotros, Costa Rica, advinimos al conocimiento universal cuando fue descubierto nuestro país por Cristóbal Colón en misión encomendada por los Reyes Católicos”, dijo el señor Ortiz Martín.
“Fuimos desde entonces, hasta nuestra independencia en 1821, colonia de España. Séame permitido, porque así lo consideramos de justicia, referirme a violentas palabras y conceptos hirientes que se han vertido aquí con relación al coloniaje español en América. Cada época tiene sus propias características políticas. No es posible pretender que en tiempos de la Reina Isabel la Católica se impusiese, por ejemplo, el régimen democrático en las tierras descubiertas, cuando este sistema no se practicaba entonces.  Es preciso tener presente que una cosa es la conquista española en sí y otra la administración colonial. El conquistador era hombre de guerra, y la guerra, desgraciadamente ayer y hoy despierta en los hombres instintos primitivos que les tornan tan feroces como las bestias. La administración hispana se caracterizó por el gran número de leyes dictadas a favor de los indígenas, en no dejar queja sin ser atendida por los tribunales regionales y los metropolitanos.
 No puede olvidarse que los gobernantes ibéricos en América estaban sujetos al juicio de residencia, consistente en una amplia investigación pública y judicial sobre su administración, no pudiendo el funcionario abandonar su anterior jurisdicción hasta tanto no fuera emitido el fallo absolutivo en la residencia. Se impuso como fundamento de la gran empresa española la evangelización de los nativos para abrir sus espíritus a la luz del cristianismo, que es amor, caridad, igualdad y paz entre los hombres.
 BASTA YA DE LEYENDA NEGRA CONTRA ESPAÑA –siguió diciendo el señor Ortiz- , que le dio todo, absolutamente todo, su espíritu y su carne, por sus colonias. La decadencia española, la material, se originó con el descubrimiento de las Indias, ya que decadencia espiritual no existió, porque su espíritu quijotesco, su filosofía cristiana, su generosidad espléndida, corren caudalosas en nuestras venas junto a la indómita sangre india. España no se enriqueció en América, se arruinó en América. Séame disculpada esta digresión,  hecha en honor a la verdad histórica y como un recuerdo de gratitud a la que es madre Patria, no en preciosos versos, sino en la realidad de la prosa”  
 Extraído de  LA TRADICIÓN, revista del  P adre Hervé Le Lay .- nº 59  Marzo-abril 1963  


Isabel la Católica Reina de España y Madre de América


Pedido a San Miguel Arcángel que nos libere del "Sembrador de Cizaña"
San Miguel Arcángel defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la malignidad y las acechanzas del demonio. ¡Reprímale Dios! Pedimos suplicantes. Y tú príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder a satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
                                                        AMÉN
Oración enseñada por Su Santidad el Papa León XIII, quien dispuso que se rezara al final de todas las Misas. Más aún en estos tiempos debemos repetirla diaria y permanentemente. Muy efectiva es al punto que el primer Santo que retiraron de las Iglesias y de la Misa fue San Miguel Arcángel.



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