domingo, 21 de febrero de 2016

IGLESIA EN MÉJICO





J U J U Y


NUESTRA SRA.DEL ROSARIO DEL RÍO BLANCO Y PAYPAYA -
-PATRONA DE JUJUY-




Madre del Rosario, Virgen Madre de Jujuy. A tu sombra nació nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor. Eres parte de nuestra vida, de nuestra cultura, de nuestro pueblo. Hace ya siglos que caminas junto a Jujuy los senderos de la Evangelización. .Ayúdanos a no apartarnos de la enseñanzas de tu Hijo Jesús. Ayúdanos a quitar de este mundo las injusticias, las desigualdades y el hambre.

Poesía a la Patrona de Jujuy por Mons. Pablo Cabrera

Apartado especia
l -  Ruego a la Ssma.Virgen para que oiga los lamentos de su pueblo que sufre bajo el yugo  de un grupo maléfico.
San Miguel Arcángel defiéndelos de los espíritus malignos.

                 MÉXICO


LA GUADALUPANA







CRISTEROS-


En un México convulso




En febrero de 1913, la caída del presidente demócrata Francisco Madero avivó el sectarismo de la revolución, y la facción triunfante guiada por su odio a la fe, orientó su acción contra la Iglesia Católica. Los vencedores eran hombres blancos del norte de México, próximos a la frontera norteamericana e imbuidos de los valores del capitalismo anglosajón y del protestantismo, y muy especialmente por la Masonería. En 1929, el presidente Emilio Portes Gil, Gran Maestre Masón, declaraba que: "En México, el Estado y la masonería son una misma cosa".
En 1917, la Constitución mejicana negaba personalidad jurídica a la Iglesia, la sometía al estricto control del Estado, prohibía la participación política del clero, negaba derechos básicos a los ministros del culto y se les obligaba a que fueran personas casadas, impedía el culto público fuera de los templos y de las dependencias eclesiásticas y prohibía la existencia de comunidades religiosas. El Estado se arrogaba el derecho de decidir el número de iglesias y de sacerdotes que habría. El despotismo de la Revolución desconocía el viejo México mestizo, indio, católico en el decir de Jean Meyer.
Con el visto bueno del gobierno mejicano y el favor de la prensa oficial el país se empezó a llenar de pastores protestantes norteamericanos. En cambio, en referencia a la Iglesia Católica, el presidente Calles declaraba que “Todo obispo, sacerdote y ministro extranjero será deportado inmediatamente. Se dictarán cinco años de prisión a cualquier sacerdote que critique al Gobierno y queda estrictamente prohibido utilizar vestimenta religiosa en público”. En 1925, para romper con el Vaticano, el gobierno ideó una Iglesia Católica Mexicana, dotándola de edificios, recursos y medios. Pero, los católicos en comunión con el Vaticano reunieron dos millones de firmas para proponer la reforma constitucional. Una petición que fue rechazada y que impulsó el llamamiento de los católicos a no pagar impuestos, a minimizar el consumo de los productos comercializados por el gobierno, a no comprar billetes de la Lotería Nacional, ni a utilizar vehículos para evitar la compra de gasolina. Esta acción causó severos daños a la economía nacional, y la feroz represión gubernamental radicalizó la postura de grupos católicos mejicanos, especialmente en los estados de Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Nayarit, Colima, Michoacán y parte de Zacatecas, en la Ciudad de México, y en la península de Yucatán. Este movimiento reivindicaba los derechos de libertad de culto en México y sus proclamas de ¡Viva Cristo Rey! y ¡Viva Santa María de Guadalupe! les granjearon un creciente apoyo social.
Si bien los católicos estaban separados de la política oficial mejicana, por su carácter dinámico y emprendedor, representaban un peligro para unos gobiernos que se apropiaban de su maíz, de las pasturas y de los animales. Contra la acción de los gobernantes corruptos se empezó a conformar una unión popular de resistencia, puesto que el México tradicional empezó a considerar que el gobierno quería hacerles vivir como animales, sin religión y sin Dios.

 Los Cristeros: alzarse para no ser exterminados

Ante los gravísimos efectos de la gestión revolucionaria, el gobierno incrementó la represión. En enero de 1926, los sectores perseguidos empezaron el acopio de armas y surgieron las primeras guerrillas compuestas por campesinos. En su intento de desprestigiar a estos grupos, los agentes del gobierno federal optaron por llamarlos cristeros, al tiempo que recrudecían la represión ante la capacidad de estos grupos católicos para articular el descontento local.
En Valparaíso, en la noche del 14 de agosto de 1926, el general Pedro Quintanar apoyó el levantamiento que preparaba el grupo de Aurelio Acevedo. La presencia del general obligó al gobierno mejicano a actuar rápidamente. El 29 de agosto, el general Quintanar entraba en combate en Huejuquilla el Alto (Jalisco), venciendo al grito de ¡Viva Cristo Rey! A este alzamiento le sucedieron los de Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Guanajuato y Michoacán y la casi totalidad del centro del país. Más de 12.000 combatientes se alzaron y pronto alcanzarían la cifra de 20.000 efectivos, sin practicar leva alguna; es decir, sin obligar a las personas a sumarse a su ejército. Como ejército irregular sus combatientes no esperaban recibir pago, ni contaban con intendencia de aprovisionamiento, reclutamiento, entrenamiento, atención a los heridos o cuidado de sus familias al uso de los ejércitos gubernamentales. Por primera vez, el que, durante la Revolución Mejicana, fuera activísimo mercado estadounidense de armas, estuvo cerrado para el movimiento cristero, que, a pesar de no poder adquirir armas o municiones, combatía con armamento anticuado, excedentes de la Revolución de 1910-1917, y operaba con muy escasa munición. En total, cincuenta mil personas se involucraron directamente o auxiliaron indirectamente al ejército cristero.

 Miles de católicos fueron ejecutados por las autoridades federales de los Estados Unidos de México

La represión inicial contra los cristeros fue feroz. Los cristeros eran colgados en el “Árbol de la Muerte”, asesinados en el Zócalo de México y más de 600 sacerdotes fueron colgados en los postes telefónicos. El gobierno mandó quemar todos los documentos de la Iglesia, incluidas la Fe de bautizo de todas las personas.
Los propios avatares de la Revolución, con golpes y contragolpes militares, condujo al asesinato de presidentes y de candidatos a la presidencia. En un famoso corrido de la Revolución se cantaba aquello de “Nos haremos los compadres, ¡Viva la Revolución!”. El compadreo y el “yo te quito, yo me pongo” quedaron unidos, indefectiblemente, a esta época revolucionaria.
El levantamiento cristero contó con varios handicaps. México acababa de superar un costoso conflicto armado de siete años de duración que había ensangrentado el país. Salvo excepciones, los obispos mejicanos se distanciaron del movimiento armado, desconocieron a la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, que con una dirección marcadamente urbana mantenía un conflicto fundamentalmente rural. Con la mediación del gobierno de EEUU, los obispos trataron de negociar la paz con el gobierno de Plutarco Elías Calles. Al llegar Emilio Portes Gil a la presidencia se establecieron nuevas negociaciones, con el embajador estadounidense, Dwigth Morrow, como mediador. La Santa Sede designó al jesuita Pascual Díaz Barreto, obispo de Tabasco, como intermediario oficial y secretario del Comité Episcopal.El 21 de junio de 1929 se acordaría una amnistía general para los insurrectos que quisieran rendirse. Menos de 14.000 combatientes del ejército cristero depusieron las armas. El acuerdo sobre la cuestión religiosa preveía la devolución de las casas curales y episcopales, así como evitar confrontaciones en lo sucesivo. Una mayoría de obispos, liderados por los de Ciudad de México y de Tabasco, se mostraron favorables al acuerdo. El Obispo de Tacámbaro, en Michoacán, lideró la oposición al Acuerdo. Los seglares católicos verían como los obispos mejicanos opuestos a la Liga centralizarían y controlarían sus actividades a través de la Acción Católica Mejicana.
De esta guerra cabrían destacar las batallas de Tepatitlán, El Fresnal, Asalto de Manzanillo, Piedra Imán, Caucentla, Los Rubios, Tenaxcamilpa, Nogueras, Borbollón, Mezquitic, San Julián, Sahuayo, Jiquilpan y Cotija.
Entre los cánticos cristeros que se hicieron más populares, destacaremos dos: “Reine Jesús por siempre, reine su corazón. Que es nuestra patria, es nuestro suelo, que es de María la Nación... y ¡Qué viva mi Cristo, qué viva mi Rey! ¡Qué impere doquiera triunfante su ley! ¡Qué impere doquiera triunfante su ley! ¡Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey!.
Presionado por EEUU, el presidente Portes Gil anunciaría que la Iglesia católica se sometería a la ley sin que la Constitución sufriera modificación alguna. En la práctica, la relación Iglesia-Estado en México fue nicodémica –por Nicodemo, el fariseo que se acercaba a Jesús de noche-. Un "modus vivendi", en el que el Estado renunciaba a la aplicación de la ley y la Iglesia renunciaba a exigir sus derechos. Pero, los efectos de la crisis económica de 1929 conducirían al Grito de Guadalajara de 21 de julio de 1934, cuando Calles –como jefe máximo de la Revolución mejicana- trató de trasladar el triunfo militar al ámbito de la conciencia, de la educación y, específicamente, en la infantil con el “proyecto de educación socialista”. La protesta fue de tal magnitud que se conoció como la Segunda Cristiana. En esta ocasión, el episcopado no se fracturó.
En septiembre de 1932, en previsión de un nuevo ciclo de represión gubernamental anticatólica en México, el Papa Pio XI publicó la encíclica Acerba Animi y en marzo de 1937 la encíclica Nos es muy conocida, que criticaba la política anticatólica desarrollada por los gobiernos de México.
Tras las tensiones creadas, el gobierno mejicano moderaría su legislación y sus reformas y, evitaría la radicalización de los gobernadores de los Estados, centralizando en la figura del presidente las relaciones con la Iglesia. Por su parte, la Iglesia ungió al Arzobispo de México como interlocutor oficioso con las autoridades federales.
de Wikipedia

 






Guerra de los Cristeros- Rev. Esquiú, 13 mayo 1990

                                               Cristeros colgados del "Árbol de la Muerte"


(...)
  Al mismo tiempo decidieron responder al edicto de Callès por el boicotage absoluto. “Desde el 31 de julio, enuncia el artículo Iº de su programa, los católicos se abstendrán de paseos, diversiones, cines, teatros, bailes y de toda especie de diversiones públicas y privadas. MALDITO SEA EL CATÓLICO QUE, CUANDO DIOS ESTÁ AUSENTE DE NUESTRA PATRIA, OSE  TODAVÍA DIVERTIRSE!”  (el resaltado es mío)
 Lo mismo será para las vestimentas que no se debe comprar, únicamente  en casos de extrema necesidad, golosinas, frutos, medios de transporte, billetes de lotería, frecuentación en escuelas laicas, diarios opuestos a su programa. Los católicos vivirán entre ellos, enseñarán el catecismo en el hogar, rezarán en familia por la libertad de la Iglesia, organizarán centros de instrucción religiosa, propagarán sus doctrinas en los talleres, las fábricas, los establecimientos comerciales.
  En cuanto a los Obispos, ordenaron la suspensión del culto; las iglesias se cerraron; los perseguidores se apoderarán únicamente de templos vacíos. El Santo Sacrificio desde entonces a escondidas en las casas amigas; un taller de costura, un escritorio, un comedor, se transformará de pronto en capilla donde los sacerdotes, disfrazados vendrán a decir la misa, comulgar los fieles y desde donde partirán, llevando con ellos las hostias consagradas para continuar su ministerio de pueblo en pueblo  Extraído y traducido de "Le temps de la colère" de Robert Valéry-Radot

Con el afán de suprimir hasta la palabra DIOS de la tierra, se prohibió usar la despedida "adiós", la reemplazaron con el actual "chao"; a la persona delatada u oída usándola se le cobraba una fuerte multa.  Otra disposición que se tomó (aunque tal vez no sólo en este país), fue el de poner la costumbre de los sobrenombres, con el fin de borrar los nombres tomados del santoral católico; era muy común dar el nombre del santo correspondiente al día del nacimiento.
Es indudable que si se hubiera imitado y efectuado firmemente el boicotage en otros países, y el no ceder con el adiós o con los sobrenombres, la Iglesia habría conservado su lugar.
"LA MAYOR PARTE DE LOS MALES DEL MUNDO PROVIENE DE LA FALTA DE CONOCIMIENTO DE DIOS Y DE SU VERDAD" SAN PÍO X.



Los Principios - 17.7.1929
Al llegar a la presidencia Emilio Portes Gil, comenzó una larga negociación, en la que participó como mediador, el recién llegado embajador estadounidense Dwight Morrow. Por su parte, la Santa Sede designó al todavía Obispo de Tabasco Pascual Díaz Barreto, como secretario del Comité Episcopal nombrándolo "intermediario oficial" para solucionar el conflicto Iglesia-Estado, a pesar de provenir de una diócesis pequeña, marginada y muy golpeada por los excesos de los gobiernos federal y estatal en la aplicación de las leyes en materia de relaciones Estado-Iglesia. Junto con el delegado apostólico señor Leopoldo Ruiz y Flores, se entrevistaron con el presidente, lic. Portes Gil, para llegar a un acuerdo el 21 de junio de 1929 sobre la cuestión religiosa.

Se logró un acuerdo de amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse. Se acordó devolver las casas curales y episcopales, y evitar mayores confrontaciones en lo sucesivo. Sin embargo, la Liga y la mayoría de los efectivos de los ejércitos cristeros no aceptaron el acuerdo, así que estimaciones de personajes cercanos a la Liga señalan que de unas 50 mil personas involucradas directa o indirectamente en las acciones militares, sólo 14 mil depusieron las armas, aunque estas cifras han sido motivo de debate. Mas tarde muchos de los cristeros que depusieron las armas, fueron emboscados y asesinados por el gobierno. Miles de campesinos fueron asesinados por el gobierno federal -Wikipedia

OTRA

Los “arreglos” entre la Iglesia y el Gobierno
Así las cosas, la Santa Sede decide intervenir señalando que “los obispos deben abstenerse de apoyar la acción armada de los cristeros y permanecer fuera de todo partido político”. A continuación, nombra a una comisión para que negocie con el Gobierno el fin de la guerra. Encabezada por monseñor Ruiz y Flores, estaba compuesta por el obispo Díaz y Barreto, probablemente el único obispo mexicano que había mostrado un decidido empeño en pactar con el Gobierno. Como asesores se encontraban el sacerdote estadounidense Parsons y el padre jesuita Walsh.
Para sorpresa de todos, la comisión eclesial encargada de negociar, contraviniendo las instrucciones dadas por el Vaticano, prescinde de la opinión y consejo del episcopado mexicano, así como de los líderes cristeros. Resultado: los representantes de la Iglesia llegan a un acuerdo con el Gobierno para poner fin a la guerra cristera, sin lograr que los políticos derogaran las leyes vigentes que habían provocado el alzamiento armado, y sin obtener garantías escritas para salvaguardar la vida de los cristeros. ¿Qué logró la Iglesia a cambio? Poco, muy poco. Tan sólo “arrancó” de los gobernantes unas vagas palabras de conciliación y buena amistad, y que se aplicarán las leyes vigentes “sin tendencia sectaria y sin perjuicio alguno”. Muchos se preguntaron, ¿para eso han muerto 30.000 cristeros? Wikipedia.
CONCLUSIÓN

La Guerra se desarrolló entre (1926-1940), en dos etapas 1.- (1926-1929), y estalla la segunda guerra por no cumplir el Gobierno de Calles con los Arreglos de Paz, Con mentiras, prometieron paz y a cambio mataron a muchos cristeros, y por ello éstos se levantaron nuevamente en armas.
La guerra continuó entre (1929-1940. Todo esto se presenta en este vídeo, en fotos e imágenes de quienes la sufrieron, y murieron por Cristo, con una canción mexicana, de Vicente Fernández., que refleja la forma en que morían los valientes seguidores de Cristo, fusilados por reconocer y valorar más a Dios que a Calles: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5, 29).
La guerra fue una defensa no un ataque al gobierno, defensa de Cristo y de su Iglesia, ya que toda negociación pacífica se había agotado. Se buscó evitar la guerra por vías legales y pacíficas, no fueron pocas las formas de paz que la Iglesia, los cristeros, y el pueblo mismo buscó e intentó, pero se les ignoró, el pueblo y la Iglesia fueron atacados por Calles y Obregón y generales afines a ellos, callaron matando opositores, no quedó otra opción que defender con armas lo que legalmente les negaron.
QUE QUEDE BIEN CLARO ESTO: los recurso legales y pacíficos se agotaron, Calles no hizo caso a nada ni a nadie, y no hizo nada por evitar las muertes y la persecución, que comenzó en 1926 y concluyó en 1940 con Ávila Camacho al poder: "Yo soy creyente", dijo Camacho, y la paz llegó...
QUE QUEDE BIEN CLARO QUE EL RECURSO LEGAL Y PACÍFICO SE AGOTÓ: la paciencia del pueblo estaba totalmente agotada... y no podían dejar que su fe y su Iglesia estuviera en manos del estado en lugar de estar en manos de los Ministros de Dios, sus sacerdotes y obispos... DIGO ESO DE FORMA REITERATIVA, POR QUE HAY QUIENES, POR IGNORANCIA, AÚN HOY DÍA QUIEREN CULPAR A LA IGLESIA, A SUS OBISPOS, SACERDOTES Y A LA GENTE CRISTERA MISMA DE LA GUERRA, Y NO ES ASÍ, LA CULPA VINO DE UN MAL GOBIERNO, UN MAL GOBERNANTE QUE EN VEZ DE DEFENDER A SU PUEBLO LO ATACÓ...

Espero  lo disfruten... recordar la fe, amar a Dios, fiel a Cristo es clave para vivir y hasta papa morir... de ahí tenemos muchos mártires, que imitaron a quien debemos imitar, A CRISTO JESÚS...
De Católicos Alerta-Actualización 13.2.2016


  EL MARTES ME FUSILAN
El martes me fusilan 
A las 6 de la mañana. 
Por creer en Dios eterno 
Y en la gran Guadalupana. 

Me encontraron una estampa 
De Jesús en el sombrero. 
Por eso me sentenciaron 
Porque yo soy un cristero. 

Es por eso me fusilan 
El martes por la mañana. 
Matarán mi cuerpo inútil 
Pero nunca, nunca mi alma. 

Yo les digo a mis verdugos 
Que quiero me crucifiquen 
Y una vez crucificado 
Entonces usen sus rifles. 

Adiós sierras de Jalisco, 
Michoacán y Guanajuato. 
Donde combatí al Gobierno 
Que siempre salió corriendo. 

Me agarraron, de rodillas, 
Adorando a Jesucristo. 
Sabían que no había defensa 
En ese santo recinto. 

Soy labriego por herencia, 
Jalisciense de naciencia. 
No tengo más Dios que Cristo 
Porque me dio la existencia. 

Con matarme no se acaba 
La creencia en Dios eterno. 
Muchos quedan en la lucha 
Y otros que vienen naciendo. 

Es por eso me fusilan 
El martes por la mañana. 

Peloton, prepareeen, apunteeen 
Viva Cristo Rey y fuego.
Vicente Fernandez
  



Los Principios 17.9.1952- Méjico, Tierra de héroes


ABERRANTE ACTITUD DE LA IGLESIA POST-CONCILIAR - 1965-2016





...  en la misiva, (Milagro) Sala también hizo alusión a su relación con el Papa: "Francisco nos sorprendió y mucho cuando, de pronto, pidió perdón por lo que hizo la Iglesia (con los pueblos originarios)". Cuando Blasfemogoglio visitó Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, pidió el mismo perdón en un mensaje que llegó a todo el mundo delante del hermano Evo Morales y de representantes de los pueblos originarios y de los movimientos sociales.... 
Fuente: La Nación 

Y lo mismo hizo Ratzinger durante su visita a América, con su manifestado mea culpa, en nombre de la iglesia. NUNCA, la verdadera Iglesia, fundada por Nuestro Señor Jesucristo,  podría haberlo hecho ni que posteriormente alguien lo hiciera en su representación; menos aún por el Vicario de Cristo Sobretodo Bergoglio (falso papa), como jesuita y  argentino, conoce requete bien la misión cumplida por los misioneros de su congregación y los numerosísimos de tantas otras, llegados a estas tierras.
Actitud blasfema y ladina con el bajo fin de borrar de la historia la acción espiritual, católica de los Reyes de España y de los descubridores..




Los Jesuítas y la Cultura Rioplatense 1610-1767






Única forma de recibir a Jesús





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